viernes, 31 de julio de 2009

Recordando la época Bush...

Esculcando en los archivos del compu encontré un texto escrito en Chicago cuando se iniciaron las protestas por el envío de tropas americanas a Irak. Decía así:

Tarjetita postal americana.

Vieras cómo suenan de duro las Harley Davidson
Cuando deciden manifestar en favor de Bush
Llegan en pandilla como es la costumbre
Desde los años cincuenta -¿o me equivoco?-
Con sus especies de bisontes grasosos, barbudos conductores,
Envueltos en cueros negros y un vaho fermentado con eructos de Budweiser
Cascos plateados brillantes botas tejanas cinturones con gruesas chapas
Cadenas y ornamentos de metal pesado que podrían convertirse
En soberbias herramientas de combate
Y en el asiento trasero como fiel guardaespaldas va una gorda
Que parece su mamá o su novia o su hermana
Ataviada ella en similar atuendo.

Se parquéan con el motor encendido
frente al tumulto de los pacifistas flacos
vegetarianos o pobres
con barbita de Ho-chi-Min y melena de Jesucristo super-star
que a punta de altoparlante de pilas
se desgañitan para que todos comprendamos
que la guerra es por petróleo
que la paren
que no cambien blood for oil...
y mientras la patriota compañera de la retaguardia vigila
que la banderita de rallitas azules y blancas y un rojito
-que no recuerdo si es de las estrellitas o del fondo-
esté bien anclada en el ojal del espaldar o en el soberbio retrovisor,
ellos comienzan a darle manija al acelerador.

Y uno mira a los policías
Tirándoselas de postes vigías
Esperando cubiertos en sus mil corazas negras
Que haya cualquier motivo
Para arrancar a echarles garrote a los utópicos
Y les vé esa cara de perversa felicidad
Estimulada por el estruendo
De tan inmensa cilindrada
Recuerdan tanques, aviones, portaviones, misiles,
Una cascada infinita de metrallas,
Se imaginan la continuación de la santa cruzada
Que a punto de buena voluntad
Avanza hacia Bagdad
Sin inmutarse ante los recios vientos del desierto....
He sido un cultivador de cartas... pero se extinguen los huertos, las postales, los destinos. Busco materos, balcones, ventanas, lienzos libres donde pueda sembrar mis dudas, mis palabras, las cascadas de imagen que a veces se me ocurren. Dale hombre, me han dicho algunas fieles amistades, invéntate un blog, escribe. Ya verás que es un buen andén para compartir tu risa, tu silencio, tus desdichas. Curioso, dócil, ingenuo, acepto jugar a lo impreciso.