sábado, 1 de junio de 2013

TINTE AZULOSO

Mi mamá y yo.



Mi mamá decidió que mis canas estaban muy amarillas. Entonces me tiñó con un tinte azuloso que ella utilizaba. Y como estábamos de prisa para ir a la premiére de mi película "Beatriz González ¿por qué llora si ya reí?" le tocó secarme el pelo. Al salir de la película me dijo: Está muy buena tu película, esa artista es impresionante, pero qué pereza vivir como esa señora todo el tiempo pensando en la muerte. Después mi mamá se murió, a mí me dio un infarto pero no me morí. Al año siguiente me la pasé de cementerio en cementerio mostrando la película.
He sido un cultivador de cartas... pero se extinguen los huertos, las postales, los destinos. Busco materos, balcones, ventanas, lienzos libres donde pueda sembrar mis dudas, mis palabras, las cascadas de imagen que a veces se me ocurren. Dale hombre, me han dicho algunas fieles amistades, invéntate un blog, escribe. Ya verás que es un buen andén para compartir tu risa, tu silencio, tus desdichas. Curioso, dócil, ingenuo, acepto jugar a lo impreciso.