jueves, 22 de agosto de 2013

NEIVARIACIONES - Pedaleando...



Pedaleo para ahorrarme el bus. Ahorro el bus para tomarme una fría. Me tomo una fría para opacar el calor. Opaco el calor para soportar el trajín. Soporto el trajín para olvidar su mirada, su voz, su cuerpo, su silencio, sus insultos, sus caricias, su ausencia, el olor de su arroz, de su patacón y su cachama , de su sueño y sus axilas.

Pedaleo y siempre aparece en mi camino. Espera un bus, cuelga un trapo, un plástico o un cartón para opacar el sol, para aumentar la sombra, para menguar este calor que se confunde con castigo.
Pedaleo, y siempre aparece en mi camino, la veo sin mirar a ningún lado, protegido por estas gafas negras que esconden la tentación de buscarla cuando trepa la escalera, cuando se arriesga a que un resbalón la descargue en  el abismo y descomponga su figura de hembra mil veces amada y bendecida, tantas veces envuelta en piropos y maltratos,  baratijas y gemidos.

Pedaleo y pedaleo para ahorrarme el bus...

Neiva, 21 de agosto de 2013
He sido un cultivador de cartas... pero se extinguen los huertos, las postales, los destinos. Busco materos, balcones, ventanas, lienzos libres donde pueda sembrar mis dudas, mis palabras, las cascadas de imagen que a veces se me ocurren. Dale hombre, me han dicho algunas fieles amistades, invéntate un blog, escribe. Ya verás que es un buen andén para compartir tu risa, tu silencio, tus desdichas. Curioso, dócil, ingenuo, acepto jugar a lo impreciso.