jueves, 7 de mayo de 2015

Rastros de ASTROS y DESASTRES

PLANETARIUM





Cuando en 1839 Daguerre tomó la primera fotografía de la luna
un hombre  triste que  cabalgaba entre Santo Domingo y Yolombó
en el costado verdeazul del mismo mundo
no vio su luz ni su reflejo:
golpeó su rostro el resplandor
de un sol agonizante
que flotaba en el remanso de un  arrollo de cristal
con  lecho  de oropel y  piedras y grises.

Disminuyó el paso
pensó en ella
maldijo su suerte
ignoró  el estruendo visceral
(la quebrazón)
que fracturó en mil pedazos la máscara encendida  
del  dios que maltrataba su destino.

Los cascos negros de su animal
como cuchillos
danzaron sobre la  quebrada 
hasta que la  sangre plateada  se volvió estrellas
una galaxia viva
repleta de soles 
y diminutas lunas.


 Diego García-Moreno
Bogotá, mayo 7 de 2015-05-07
He sido un cultivador de cartas... pero se extinguen los huertos, las postales, los destinos. Busco materos, balcones, ventanas, lienzos libres donde pueda sembrar mis dudas, mis palabras, las cascadas de imagen que a veces se me ocurren. Dale hombre, me han dicho algunas fieles amistades, invéntate un blog, escribe. Ya verás que es un buen andén para compartir tu risa, tu silencio, tus desdichas. Curioso, dócil, ingenuo, acepto jugar a lo impreciso.