martes, 17 de noviembre de 2009

BEATRIZ GONZÁLEZ ¿POR QUÉ LLORA SI YA REÍ?



¿Qué le pasó a Beatriz González, quien tantas veces nos hizo reír con la ironía de su obra para que un día llegara a pintarse un autorretrato desnuda llorando, tapándose la cara con sus manos y mostrándonos sin ninguna vergüenza su cuerpo sexagenario?
Desde hace tres años, mientras Beatriz elaboraba el proyecto Auras Anónimas, una faraónica intervención con nueve mil lápidas en los columbarios del Cementerio Central de Bogotá, me dí a la tarea de seguirla para contestar esa pregunta. El resultado es un largometraje documental en el que se devela la ruta de una obra que siguió el día a día de un país que durante más de medio siglo ha deslizado hacia la tragedia. Un monólogo a tres voces donde una obra, una vida y un país, se hacen visibles bajo la óptica de una artista-pensadora, de una Maestra que como pocos deja un legado intenso y extenso inspirado en la reportería gráfica que cotidianamente le dio cuenta de la realidad.

Noticia 1.
El próximo viernes veinte de noviembre, aún sin haber llegado a la copia definitiva, presentaré en pre- avant- test- en los actos inaugurales del Museo de Arte de Medellín MAMM el corte actual que es de aproximadamente ochenta minutos. Esta presentación a la que asistirá Beatriz será para mí una sesión de trabajo, un test con el público, una maravillosa oportunidad de ver en un espacio artístico un trabajo documental sobre arte, entre artistas que pensamos cotidianamente en el papel social e histórico de la creación. Quien lea estas líneas, y pueda asistir, me encantaría que al final de la proyección me haga personalmente sus comentarios. Estoy muy atento a las impresiones del público antes de llegar a su corte definitivo.
He sido un cultivador de cartas... pero se extinguen los huertos, las postales, los destinos. Busco materos, balcones, ventanas, lienzos libres donde pueda sembrar mis dudas, mis palabras, las cascadas de imagen que a veces se me ocurren. Dale hombre, me han dicho algunas fieles amistades, invéntate un blog, escribe. Ya verás que es un buen andén para compartir tu risa, tu silencio, tus desdichas. Curioso, dócil, ingenuo, acepto jugar a lo impreciso.