
Te fuiste, amigo, cuando abrías tus alas de creador. Las que durante mucho tiempo mantuviste serenas para que muchos voláramos. Gracias, querido colega. "Cesó la Horrible noche" podría ser el nombre para tu adiós, pero es mucho más: quedará para siempre como un documento indispensable en los anales de las visiones fílmicas de la historia de Colombia. Hace apenas unos meses te ganaste Doctv con un proyecto ligado al presente, tus ojos se centraban en el proceso de paz a través de la reinserción en la vida civil de unos músicos que cesaron su vida entre las armas. Ese registro y este proceso no pueden detenerse. Tu aliento era fuerte y necesario.
Patricia, el impulso fue lanzado, adelante con el legado, en tu amor, sensibilidad y talento está la continuación de una labor que es una necesidad de todos. Te abrazamos, te queremos, te acompañamos. Ricardo se ha transformado. Poco a poco, tras las lágrimas, aprenderemos a existir con su nueva presencia.