sábado, 5 de junio de 2010

Invitación a los amigos interesados en arte y documental

Bogotá, junio 7 de 2010.


Querid@s amig@s:

“¿Qué le pasó a la pintora Beatriz González, quien tantas veces nos hizo reír con la ironía de su obra, para que un día llegara a pintarse un autorretrato desnuda llorando? Desde hace tres años, mientras Beatriz elaboraba el proyecto Auras Anónimas, una faraónica intervención con nueve mil lápidas en los columbarios del Cementerio Central de Bogotá, me dí a la tarea de seguirla para contestar esa pregunta. El resultado es un documental que devela la ruta de una obra que acompañó el día a día de un país que durante más de medio siglo se ha deslizado hacia la tragedia...”

Realizar un largometraje documental de autor en Colombia puede ser visto como un acto quijotesco, patriótico o quizás esquizofrénico. Los apoyos para la financiación son cada vez más reducidos y los espacios de difusión casi inexistentes, pero a pesar de esas limitaciones, algunos estamos convencidos de la importancia que tiene este tipo de creación y no desfallecemos. Gracias a esa convicción me encuentro a punto de culminar un nuevo largometraje documental colombiano: “Beatriz González ¿Por qué llora si ya reí?”. El hecho es que esta odisea -que tal vez tiene algo de todo lo dicho anterioremente-, dejó muchas facturas pendientes y en un futuro cercano serán muchísimas las que tendrá que saldar para lograr la calidad técnica que requiere su empaque final, su promoción, lanzamiento y difusión.

La maestra Beatriz, quien durante todo el proceso de grabación no tuvo idea de lo que yo estaba haciendo, al ver el corte final de la película reconoció en el film algo importante: el respeto que le dimos a su trabajo, así como la lectura ética del papel del artista en el mundo que ella promulga, y la re-escritura que hicimos del camino hacia la tragedia del país que su obra ha ido narrando durante medio siglo de labor artística. Ella, sorprendida al enterarse de las condiciones económicas con las que se ha producido la película me dijo:” Por Dios, yo no quiero ser cómplice de la quiebra de su familia. ¿Cómo puedo ayudarles?” Su ayuda se concretó en el ofrecimiento del tiraje gráfico de una de sus obras:“Voy desapareciendo como sombra que se alarga” (Salmos/109.23).

Entonces fui al Taller Arte Dos Gráfico donde mi amigo Luis Angel Parra, le mostré la película y, sin vacilar, decidió colaborarme con el tiraje en serigrafía de una de las versiones de Yolanda Izquierdo que la película había sido testigo de su creación. Los galeristas que han difundido la obra de Beatriz desde sus principios, Alonso Garcés, Alberto Sierra de la Oficina de Medellín y María Eugenia Niño de Sextante, aceptaron generosamente realizar un evento para presentar la película e invitar a sus clientes a comprar una de las copias. A sabiendas de que la obra de Beatriz cada día se afianza más en el panorama internacional del arte, comprendieron que una invitación de este tipo representaría no simplemente una colaboración con la película sino una inversión económica que a no muy largo plazo rendiría sus frutos a los compradores, sin mencionar lo esencial: el disfrute que significa convivir con una imagen cargada del peso plástico e histórico que la Maestra le infunde con toda su contundencia.

Querid@s amig@s , quiero extender a ustedes la propuesta. Los invito de corazón a los eventos y a que consideren esta inversión en el arte y en un documental que sabemos importantísimo en la memoria del país.
Un abrazo,
Diego García Moreno.

Para tener información detallada sobre los eventos y la obra, favor contáctenme a través de los correos:
diegogarciamoreno@hotmail.com
diegogarciamoreno@gmail.com
lamaracaprod@yahoo.com
He sido un cultivador de cartas... pero se extinguen los huertos, las postales, los destinos. Busco materos, balcones, ventanas, lienzos libres donde pueda sembrar mis dudas, mis palabras, las cascadas de imagen que a veces se me ocurren. Dale hombre, me han dicho algunas fieles amistades, invéntate un blog, escribe. Ya verás que es un buen andén para compartir tu risa, tu silencio, tus desdichas. Curioso, dócil, ingenuo, acepto jugar a lo impreciso.