sábado, 22 de noviembre de 2014

Publicidad poética Apagada

Antes de que los estratos de noviembre  se vuelvan cúmulo-nimbus  
y el gran territorio vista  su disfraz de gris  tormentoso y pesada lluvia
se escucha la voz del capitán diciendo con tono de guía turístico barato:  
"... y a su izquierda el Parque Nacional de los  Nevados". 

Dentro de la montaña el dios del fuego tararea  su vieja melodía
mientras en el pasillo la azafata me pregunta si el señor no va a comprar el desayuno. 

Sin prisa la fértil pradera de Armero espera su alimento: 
ella sabe que la fumarola del Nevado del Ruiz es el eco de una voz que no la olvida.

¡Qué territorio! 
me provoca gritar pero han patentado las palabras 
y no me atrevo a decir 
Viva Colombia. 


He sido un cultivador de cartas... pero se extinguen los huertos, las postales, los destinos. Busco materos, balcones, ventanas, lienzos libres donde pueda sembrar mis dudas, mis palabras, las cascadas de imagen que a veces se me ocurren. Dale hombre, me han dicho algunas fieles amistades, invéntate un blog, escribe. Ya verás que es un buen andén para compartir tu risa, tu silencio, tus desdichas. Curioso, dócil, ingenuo, acepto jugar a lo impreciso.